Nacido en Barcelona en 1975, el artista Samuel Salcedo decora el nuevo vestíbulo del hotel Ohla Barcelona. Licenciado en Bellas artes, estudió en la Universitat de Barcelona y en la Manchester Metropolitan University de Inglaterra y, desde hace casi 20 años, que expone en galerías y participa en ferias de arte internacionales con 3 Punts Galeria, Galerie Robert Drees de Hannover, Osnova Gallery de Moscú, Soda Gallery de Estambul o Can Sisteré Centro de Arte Contemporáneo, entre otros.

En las obras escultóricas de Salcedo queda reflejada la excelencia de su técnica además del sobresaliente uso de una gran diversidad de materiales, desde la madera pasando por el aluminio o la resina. Destaca también su toque particular como alusión a sus inicios: la pintura, un elemento que permite a sus esculturas y personajes interpelar sutilmente al espectador.

En el caso de ‘Photo Call’, la obra que adorna ahora nuestro hotel, se compone de un grupo de dieciocho figuras que recopilan las diferentes expresiones y rostros del ser humano con la idea de que el espectador interactúe con la pieza, viéndose reflejado y reproduciendo el gesto a modo casi mímico.

Y es que uno de los medios que tenemos para comunicarnos es mediante la expresión facial, las muecas del rostro. Leemos la expresión del otro a través del rostro haciéndonos partícipes de sus sentimientos, emociones, pensamientos y vivencias. De esta manera, la serie de esculturas que conforman ‘Photo Call’ quiere funcionar como un espejo en el que nos reflejamos y en el que, inevitablemente, interpretamos la expresión que representa a través del filtro de nuestra individualidad, de nuestro estado de ánimo. Lo que representa cada uno de los rostros depende de quien lo esté mirando: una misma cara puede representar cosas opuestas para diferentes individuos. Asimismo, su elaboración mediante un material industrial, neutro y brillante, tiene como objetivo descontextualizar las caras del referente más naturalista clarificando los gestos que representan.